En el casino de la vida la suerte no vale nada, el destino es el croupier y la baraja esta marcada, el rey perdió su reino su corona esta oxidada, la reina de corazones nunca ha estado enamorada. Por eso yo en este sálvese quien pueda, prefiero las verdades con espinas que las verdades con seda, el amor, la amistad, las caricias que se enredan, cosas que no podrán pagar jamas con treinta monedas.